El domingo fue un día muy movido para Bogotá. El festival de música Rock al Parque, un hito en nuestro continente, subió los decibeles en sus tres tarimas, por las calles también tuvo lugar una marcha del orgullo gay y más al norte, como viene ocurriendo desde el jueves, el Festival Malpensante 2009 subió la apuesta un poco más con varias charlas de primer nivel. Muchas cosas han pasado en Bogotá en los últimos diez años, una urbe que ha visto evolucionar su oferta cultural hasta el punto de que tres eventos así, disímiles y masivos, se convierten en la excusa de todos sus habitantes.
Hoy las cosas comenzaron bien arriba hablando de caudillos y democracia con el golpe de estado hondureño como marco. Ahí Francisco Suniaga le dio voz venezolana al encuentro, en el que participaron Carlos Fernando Chamorro y Patricia Lara. Nombres como el de Alan Pauls, Juan Gabriel Vásquez, Luis Ospina y Gerardo Reyes podían estar conversando simultáneamente en distintas salas, siempre con tonos y temas muy diversos que complicaban mucho tomar una decisión.
A media tarde Sergio Dahbar, Jaime Abello, Alberto Salcedo Ramos y Marta Orrantia conversaron sobre el género de la crónica, para todos el testimonio más completo de lo que está ocurriendo en nuestros países actualmente. Sin embargo es justo decir que así como ayer Jon Lee Anderson se robó el día con su presencia, el show de hoy tuvo voz femenina, la vindicación de un placer tan maravilloso como poco comentado: la masturbación femenina (o paja, como lo decía el programa).
Orrantia cambió el registro y ejerció de periodista reconvertida en sexóloga, acompañada de la actriz Jimena Durán y la deseadísima locutora Juanita Kremer, que hace unos meses protagonizó involuntariamente una campaña de la revista SoHo en la que se recolectaron más de 1.000.000 de firmas para convencerla de que se desnudara. Kremer mostró dos razones de 34B que vendieron miles de ejemplares, así que su presencia completaba un trío de predecible éxito. Además el mexicano Alberto Ruy-Sánchez fue un moderador de primera, experiencia que se resumió en las palabras de un hombre interviniendo, con algo de pena, al final de la tertulia: “Me gusta mucho que estas cosas se hablen porque uno se entera de cosas que no sabía.”
Pero como malpensar es algo abierto a muchas opciones, en el mismo lugar donde ese trío reveló usos inesperados para los osos de peluche, Alex Ross y Andrés Hoyos desarrollaron una charla exquisita sobre la relación del siglo XX con la música clásica. Conclusión perfecta para un día redondo.
La cosa termina mañana a las 8 de la noche, igual que Rock al Parque. Junio, sin duda, es el mes de Bogotá.
mv
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